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Novela: No mires a los ojos. Capítulo 0

Capítulo 0

    Paré el coche junto a la entrada del motel. La única farola que regentaba el parking exterior se encendía y apagaba continuamente, como si tuviera algún tipo de tic nervioso causado por estar parada en ese lugar.
    El edificio era una mole alargada con unas cuantas ventanas en los laterales y una puerta de doble hoja en uno de sus extremos. Junto a esta un tipo con unas bermudas hawaianas y sandalias de natación tenía puesto un chaleco rojizo de donde colgaba una pegatina con su nombre.
    Parece que en algún momento temporal el edificio fué de color blanco, pero creo que eso fue solo el día que lo inauguraron. El hollín de los tubos de escape de la nacional seguro que había tenido algo que ver con el color gris de la pared y la piel del recepcionista.
    Miré hacia la puerta y el chico me miró mientras aspiraba con fuerza el cigarrillo sujeto por sus labios y yo volví a mirar la gasolinera cerrada junto al edificio. Y de nuevo miré la luz roja que me indicaba que había llegado al límite de la reserva de gasolina del coche.
    —Mierda —dije sin separar los labios alargando el brazo sobre el asiento trasero para coger mi mochila.
    —¡Buenas noches! —Apenas abrí la puerta y su voz aguda llamó mi atención—. ¿Va a pasar la noche aquí, Jefe?
    —Que remedio —mascullé mientras cerraba la puerta—. A menos que me digas que tú llevas la gasolinera y que estás apunto de abrir, sí.
    —Que simpatico eres, joio. El Paco solo abre hasta las ocho, así que hasta mañana na’. Déjeme que le ayude con los bártulos.
    Tiró el cigarrillo al suelo en mi dirección y comenzó a andar hacia mí pisando la colilla.
    —No te preocupes, no tengo más equipaje que esta mochila —dije con tono elevado para que si alguien estaba esperando en la sombra para robarme supiera que no había nada de nada dentro del coche.
    —No se preocupe usté que por aquí casi no pasa nadie. Yo porque vivo aquí que si no, tampoco vendría por aquí.
    Parecía que lo que decía el tipo era cierto. En el parking asfaltado solo estaba aparcado yo. Miré a mi alrededor y solo pude ver un par de camiones varados en un terraplen anexo. El cristal de la luna delantera presentaba varios impactos de piedra y las ruedas parecían pinchadas.
    —Estese tranquilo que esos no se van a mover. Su coche está totalmente a salvo en mi hostal.
    Asentí con la cabeza y él me tocó el hombro invitándome a caminar hacia la entrada del edificio. Al levantar el brazo un olor mezcla de desodorante malo y cebollas putrefactas golpeó mi nariz arrancándome una pequeña arcada.
    —Qué sucede, Jefe. ¿Todo bien?
    —Sí —dije girándome hacia el coche, zafándome así de su olorosa compañía—. Es que nunca me acuerdo si he cerrado. —Comencé a pulsar de manera reiterada el botón de cierre.
    —Pues na’, yo voy entrando para pedirle a mi Lucía que le prepare una habitación. En verano no suele parar mucha gente, así que le pondremos en la mejor de todas.
    —Tampoco es…
    —Y por el dinero no se preocupe, que todas valen igual. Ciocho euros la noche. Ya se que es un poco caro —dijo mirándome de reojo mientras seguía caminando a un par de pasos de mí—, pero aquí usamos suavizante y quitamanchas cuando lavamos las sábanas. Todo está limpísimo, ya verá.
    —Solo es una noche y no pienso acostarme desnudo —susurré.
    —¿Decía?
    —Nada, que solo me quedaré una noche. Con cualquier cosa me apaño.
Sonrió mostrándome una dentadura perfecta rematada con un diente de oro y la grima me hizo mover los hombros de manera incontrolada.
    —¿Está bien, Jefe?
    —Solo ha sido un pequeño escalofrío.
    —Pues que suerte. Aquí de mayo a septiembre no bajamos de los veinticinco grados —dijo antes de gritar—. ¡Lucía! ¡Prepara la que está al lado del baño!

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No mires a los ojos. Relato

 

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Photo by Shaz Sedighzadeh on Unsplash

Comentarios

  1. Espero que Lucía no sea para nada el tipo de persona que me espero y que el hombre que le está "ayundando" lo haga con un fin oscuro.

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    Respuestas
    1. Intentaré montar una historia a la altura de las expectativas. Tengo en cuenta el que sea una novela un tanto oscura.
      Gracias por el aporte

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  2. Un cadáver. Eso siempre alegra la lectura.

    ¡Un saludo, compañero!

    R. Budia
    www.RubioBudia.com

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    Respuestas
    1. Gracias por pasarte, Victor. Te cuento que la historia va a oscurecerse poco a poco.
      Espero que esté a la altura.
      Un saludo!

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