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Microrrelato: El voto

Microrrelato: El voto

El voto

    Apagó el despertador con un par de manotazos. Aún aturdido, tomó un marco de fotos de la mesilla de noche y le dio un beso.
    —¡Buenos días, María! — dijo mientras lo volvía a dejar en su sitio.
    Se sentó sobre en el lateral de la cama. Con aires torpones, se puso el pantalón y la camisa que dejó preparados la noche anterior. Revisó el bolsillo interior de la chaqueta para ver si estaba el sobre con su voto antes de ponérsela. Por último, se calzó y salió a la calle.
    El aire era frío, pero no le molestaba especialmente. El olor de la churrería impregnaba el aire haciendo muy agradable su paseo. Después de votar ya volvería en busca del chocolate con churros de rigor.
    Llegó de los primeros al colegio electoral, revisó la lista del censo en la entrada y se dirigió a la mesa asignada.
    —Buenos días —Saludó sin obtener ninguna respuesta de los componentes de la mesa.
    —¡Hola! Me llamo José Domínguez y he venido a ejercer mi derecho constitucional... —Sin terminar de decir su frase, el presidente de la mesa se marchó en busca de un café.
    Muy enojado, se disponía a gritar cuando una mano le tocó el hombro. Una voz familiar la acompañaba.
    —Pepe, disculpa a los muchachos que no tienen culpa de nada. —dijo María.
   Se giró y un par de lágrimas cubrieron sus ojos.
    —Tranquilo cariño. Vamos a por unos churros que, desde esta noche, ya no tienes obligación de votar.

 

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Créditos: Photo by Arnaud Jaegers on Unsplash

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