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Mostrando entradas de octubre, 2021

Novela: El salto de los inocentes

  El salto de los inocentes Capítulo 1     Nos detuvimos junto al cordón policial. Las luces azules y anaranjadas teñían la fachada de los edificios de la calle. La vecina del segundo se asomaba curiosa entre las cortinas de su habitación entre los destellos. Un poco más arriba, en el balcón del cuarto, las cortinas del salón trataban de escaparse por el cierre empujadas por el viento. En el suelo había tres bultos de distinto tamaño cubiertos por mantas reflectantes sobre un espeso lago rojo.     El inspector Ortiz fue el primero en bajar del coche. Yo eché mano a la bolsa donde llevaba la cámara y los distintos productos para tomar las muestras. Abrí la puerta y bajé. Me quedé mirando el interior del vehículo en busca de cualquier cosa que me pudiera estar olvidan-do cuando la voz ronca del inspector llamó mi atención.     —¿Está lista, señorita Sosa?     —Sí, perdone, no quería que se me olvidará nada. Ya sabe, no estoy muy acostumbrada a hacer estas cosas y no es lo mismo aquí que

Relato: La mudanza

La mudanza      Di un par de vueltas a la llave en la cerradura y esta se abrió. La casa no era muy grande y darle un último vistazo antes de marcharme no debería costarme más de diez minutos.      En la entrada de la casa solo quedaban un par de maletas con ruedas y un perchero de madera con tres colgadores atornillado directamente a la pared y sin nada colgado.      A la derecha, una puerta daba a la cocina donde los muebles estaban huérfanos de electrodomésticos. En el suelo había pequeños restos de serrín de madera que hacían que la superficie estuviera bastante resbaladiza y decidí no tentar a la suerte. Con menos de eso resbaló mi María y, una rotura de cadera después, ya no volvió a ser la misma. “Que suerte que no estés aquí para ver esto”.      Dejé la cocina de lado y entré en el salón diáfano. En el parqué de madera y las paredes quedaban las sombras de lo que un día fueron muebles o cuadros. Pero en ese momento ya no quedaba nada.      Lo mismo pasaba en las habitaciones de